Esta semana culminó, en Beijing, el China International Hydrogen Congress & Expo 2026.
Desde Vivestar S.A. tuvimos la oportunidad de estar presentes. Y la experiencia, sinceramente, ha sido extraordinaria.

No sólo por la magnitud del evento, sino por lo que deja entrever.
China no está explorando el hidrógeno. China lo está desplegando.
La diversidad tecnológica que vimos —en electrólisis, fuel cells y soluciones de almacenamiento— refleja un nivel de madurez que, en muchos casos, aún no se observa en otros mercados.
Algunas tecnologías que en Europa todavía aparecen como incipientes, aquí comienzan a consolidarse como soluciones reales.
Un ejemplo claro: los hidruros, que empiezan a posicionarse con fuerza en aplicaciones estacionarias y también en soluciones de movilidad de última milla y logística.
Pero quizás lo más impactante no es una tecnología en particular, sino la escala.
La cantidad de soluciones disponibles, la velocidad de desarrollo y la integración industrial muestran que este sector está avanzando a pasos agigantados en China, mientras gran parte del mundo todavía está en fase de observación o diseño.
La experiencia no se limitó a la feria.

Durante estos días visitamos múltiples industrias, empresas e instituciones vinculadas al sector, lo que nos permitió entender no sólo la tecnología, sino también el ecosistema que la sostiene.
Desde detalles cotidianos —como robots que entregan pedidos en hoteles, integrados naturalmente al día a día— hasta desarrollos de gran escala.
Gracias a la invitación de Hygreen Energy, tuvimos además la oportunidad de visitar el Daxing International Hydrogen Energy Demonstration Zone, a unas dos horas de Beijing: un verdadero hub donde conviven tecnologías, empresas y proyectos en operación.
Allí recorrimos, entre otras instalaciones, la que se presenta como la hidrolinera más grande del mundo actualmente en funcionamiento.
Más allá de lo técnico, lo que uno percibe es una lógica sistémica: infraestructura, industria, tecnología y uso final desarrollándose en paralelo.
Una experiencia intensa, enriquecedora y, sobre todo, muy reveladora.
Desde Vivestar S.A. seguimos avanzando en nuestro objetivo: construir capacidades reales y acercar estas tecnologías a América Latina, con una mirada práctica, aplicada y adaptada a nuestras realidades.
Porque la transición energética no es sólo una discusión tecnológica. Es una decisión estratégica. Y entender hacia dónde se mueve el mundo es parte de nuestra responsabilidad.
